Ciclo VOS 2012: Las razones del corazón, de Arturo Ripstein
Ciclo VOS 2012: Las razones del corazón, de Arturo Ripstein
México, España. 2011, 119 minutos
Dirección Arturo Ripstein
Guión Paz Alicia Garciadiego
Música David Mansfield
Director de fotografía Alejandro Cantú
Montaje Alejandro Ripstein
Intérpretes Emilia Arcelia Ramírez Nicolás Vladimir Cruz Javier Plutarco Haza Doña Ruti Patricia Reyes Spíndola Jasper Alejandro Suárez Jaquie Pilar Padilla
Sinopsis
Emilia, un ama de casa agobiada por la medianía de su vida, por su marido fracasado, y por su maternidad agobiante y mal llevada, siente que se le derrama el vaso de la vida. El mismo día, el mismo maldito día que la abandona el amante distante, la tarjeta de crédito, con la que ha jugado al gato y al ratón por meses, la embarga. Ante su departamento vacío y desolado, la mujer decide tomar aquella decisión tan largamente acariciada, el suicidio. Curiosamente su muerte acerca al marido cornudo y al amante esquivo. La vida, qué duda cabe, es una paradoja constante.
La mujer desgarrada es el perfil con el que se identifica buena parte del cine de Arturo Ripstein. Después de una década algo incierta, que comenzó con material más ajeno como El coronel no tiene quien le escriba (1999) o resultados irregulares en La perdición de los hombres (2000) Ripstein y la otra mitad de su sello de identidad, la guionista Paz Alicia Garciadiego, parecen volver con esta adaptación de Madame Bovary a la esencia melodrmática de algunas de sus mejores películas, La mujer del puerto (1991) o Principio y fin (1993). Ambiente sórdido, relaciones familiares pendientes de un hilo, traiciones y secretos, expuestas con tanta visceralidad como austeridad.
Casi un drama de cámara, Las razones del corazón comienza con la angustia femenina ante el amante que no responde propio de La voz humana de Jean Cocteau, y deriva en triángulo incierto, con el mante y su saxofón como deseo que se aloja en el ático, el marido y la niña como atadura permanente en el piso pendiente de pagar, y algunos personajes que forman el coro de la tragedia de esa mujer asediada por la desesperación. Locura de amor, pasión obsesiva, que Ripstein sigue por los distintos pisos del edificio decadente, en permanente observación, con una cámara que registra en largos planos la debacle vital. Todo muy intenso, alimentado por ingobernables destinos, al límite entre la contenida emoción y la sobreactuación.
Ricardo Aldarondo en Fotogramas octubre de 2011
Toda la programación del ciclo
Dirección Arturo Ripstein
Guión Paz Alicia Garciadiego
Música David Mansfield
Director de fotografía Alejandro Cantú
Montaje Alejandro Ripstein
Intérpretes Emilia Arcelia Ramírez Nicolás Vladimir Cruz Javier Plutarco Haza Doña Ruti Patricia Reyes Spíndola Jasper Alejandro Suárez Jaquie Pilar Padilla
Sinopsis
Emilia, un ama de casa agobiada por la medianía de su vida, por su marido fracasado, y por su maternidad agobiante y mal llevada, siente que se le derrama el vaso de la vida. El mismo día, el mismo maldito día que la abandona el amante distante, la tarjeta de crédito, con la que ha jugado al gato y al ratón por meses, la embarga. Ante su departamento vacío y desolado, la mujer decide tomar aquella decisión tan largamente acariciada, el suicidio. Curiosamente su muerte acerca al marido cornudo y al amante esquivo. La vida, qué duda cabe, es una paradoja constante.
La mujer desgarrada es el perfil con el que se identifica buena parte del cine de Arturo Ripstein. Después de una década algo incierta, que comenzó con material más ajeno como El coronel no tiene quien le escriba (1999) o resultados irregulares en La perdición de los hombres (2000) Ripstein y la otra mitad de su sello de identidad, la guionista Paz Alicia Garciadiego, parecen volver con esta adaptación de Madame Bovary a la esencia melodrmática de algunas de sus mejores películas, La mujer del puerto (1991) o Principio y fin (1993). Ambiente sórdido, relaciones familiares pendientes de un hilo, traiciones y secretos, expuestas con tanta visceralidad como austeridad.
Casi un drama de cámara, Las razones del corazón comienza con la angustia femenina ante el amante que no responde propio de La voz humana de Jean Cocteau, y deriva en triángulo incierto, con el mante y su saxofón como deseo que se aloja en el ático, el marido y la niña como atadura permanente en el piso pendiente de pagar, y algunos personajes que forman el coro de la tragedia de esa mujer asediada por la desesperación. Locura de amor, pasión obsesiva, que Ripstein sigue por los distintos pisos del edificio decadente, en permanente observación, con una cámara que registra en largos planos la debacle vital. Todo muy intenso, alimentado por ingobernables destinos, al límite entre la contenida emoción y la sobreactuación.
Ricardo Aldarondo en Fotogramas octubre de 2011
Toda la programación del ciclo












