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Cecilia Bartolomé: “Cuando no haga falta ninguna asociación de mujeres cineastas creeré que lo hemos logrado”

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cecilia bartolome
por Claudia Lorenzo

Cecilia Bartolomé (Alicante, 1943), guionista y directora, ha sido galardonada con el Premio Mujer de Cine 2012 por su trabajo como pionera en el cine español. En un emotivo acto en la Casa Natal de Jovellanos,
Josefina Molina entregó el premio a su compañera en la ECAM, al tiempo que confesaba: “hoy se cumple uno de mis mejores deseos”. Judith Colell, vicepresidenta de la Academia, agradeció a Bartolomé el haber sido “transgresora y radical”, en un evento presidido por Ana González, Consejera de Cultura, y Carmen Moriyón, alcaldesa de Gijón, en el que estuvieron presentes Isabel de Ocampo, presidenta de la asociación de mujeres cineastas y de medios audiovisuales (CIMA), Fernando Méndez-Leite, director y crítico, y una veintena de realizadoras.
Cecilia Bartolomé considera que aún queda mucho por hacer para alcanzar la paridad de género en su profesión.

¿Qué supone para ti recibir un premio como éste?
Es una suerte, en el sentido de que se está premiando el trabajo de haber roto moldes. Al mismo tiempo tengo la sensación de que, pese a todo, las que fuimos pioneras lo tuvimos más fácil que las mujeres que empiezan ahora a luchar. Es un premio compartido con ellas, que entran en un período más difícil.

Hoy en día se vende que ya hay más mujeres dirigiendo, ganando premios, escribiendo. ¿Por qué es ahora un momento más difícil?
Por dos motivos. En primer lugar porque la crisis perjudica a todos, pero como siempre las mujeres nos llevamos la peor parte, seguimos teniendo unas cuotas que dan pena. Me preguntan por qué existe una asociación de mujeres cineastas. Pues porque seguimos estando en aplastante minoría. Las escuelas de cine tienen, en ocasiones, una mayoría de mujeres matriculadas y, aún así, siguen sin tener paridad de cargos creativos. El segundo motivo es que estas mujeres que empiezan ahora tienen, como digo, la desventaja de vivir una crisis y la de no ser ya la excepción. Llegar a ser la excepción cuesta mucho, pero tiene sus partes buenas.

¿Va mejorando la situación?
Va dando dos pasos para delante y uno atrás. Estamos en un período de retroceso, a todos los niveles. ¡Vamos, Bárbara! recogía una serie de aspectos de la mujer de aquella época que están superados, incluso a nivel legislativo. Ahora, ¿hasta qué punto la mujer ha conseguido superar cosas en la vida cotidiana? No ha avanzado lo que debería. Los problemas que inciden en la base de la sociedad son difíciles de superar. Soy optimista, pero moderada. El avance se producirá cuando CIMA sea innecesaria. Cuando no haga falta ninguna asociación de mujeres cineastas creeré que lo hemos logrado.
 
En el gremio de los actores parece que hay más paridad.
No es así. Hay muchos menos papeles y son, a veces, muy ingratos. Los grandes papeles femeninos alcanzan los límites: puta o loca. No quiero generalizar, pero siguen siendo mayoría. Es un círculo vicioso. Si los que escriben las películas son hombres, lógicamente las historias nacen del punto de vista masculino.

Una vez le preguntaron a Isabel Coixet si hacía cine femenino y contestó que sólo admitiría esa etiqueta en oposición al cine masculino.
Exactamente. Cuando se reconozca que el cine masculino no es el género neutro, me parecerá normal que se considere “femenino” o “masculino”. Lo que no es normal es que sea el CINE, en su conjunto, y luego en pequeñito “el cine femenino”. Obviamente, yo hago cine desde un punto de vista femenino. Lo que me irrita es que se considere la excepción, porque somos dos puntos de vista diferentes de la misma realidad.



Palabras clave Festival de Cine, 2012, Gijón, mujer