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"Poder femenino, poder del baile"

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lluvia
Las noches festivaleras van sumando puntos álgidos conforme se van quemando las fechas y los recuerdos de canciones y conciertos se acumulan en la memoria.
La jornada del miércoles era la del poder femenino con dos mujeres captando las miradas de todos los asistentes. La revelación indie del año, aunque pueda parecer extraño ya que ella se entrega más a la música de raíces, Lorena Álvarez se presentaba en Gijón tras un periplo exitoso (con el significativo Primavera Sound como acontecimiento magno) desde que publicase aquella cassette titulada "La cinta", en una edición de 150 copias acompañada de un walkman, un calendario y un libreto envueltos en un estuche de tela de diseño propio. Las etiquetas lo sitúan -en ese delirante ir y venir de palabros- en el antifolk, como una deconstrucción de la música raíces en diversas claves. Eso fue lo que ofreció a un público entregado a la de San Antolín de Ibias con fervorosa devoción.


La otra mujer protagonista de la noche era Lluvia Rojo, al frente de ese lujazo de banda que son No Band For Lluvia. El cuarteto ha irrumpido en la escena estatal con un trabajo de debut titulado "Dead End" (Subterfuge, 2011) pleno de una acusada personalidad por donde transita un universo de oscuridad tortuosa nada complaciente. El concierto fue de una extraordinaria intensidad, sin concesiones, guiado por el dinamismo de Lluvia Rojo, que se apoderó del escenario y del corazón de los presentes. Respaldada, además, por unos músicos de gran nivel, como el extraordinario Lyndon Parish a guitarras y teclados, fue creciendo conforme avanzaba la actuación hasta acabar conquistando a los asistentes con la fuerza de canciones como "People", "Sweat it!", "Red rum" o "The long run". El bis no se hizo esperar y fue todo un regalo: una versión extendida y muy intensa de "My End" y la recuperación de "The long run" que brilló aún más con el éxtasis final. Sin lugar a dudas, será recordada como una de las actuaciones más destacables junto a las de Richard Ray Farrell, Blues & Decker, The Masonics o The Ripe.


El jueves era el tiempo del baile, de la diversión que consiguió llenar la sala Acapulco con dos propuestas bien distintas: la de Drumlazers, electronic power y el indierock de los cántabros y viejos conocidos también del festival Estereotypo. El dúo gijonés Drumlazers formado por Jairo Ubiaño (batería) y el conocido disc-jockey Dj Pimp no se anduvo con chiquitas y puso a bailar al personal desde el primer momento con un ecléctico set. Del "Roxanne" de The Police al "The End" de los Doors, el menú pinchado por Dj Pimp y marcado por la imparable percusión de Ubiaño logró redondear una actuación intensa que no dejó resquicio para nada que no fuera baile y diversión. Para cuando llegó el momento de los cántabros Estereotypo ya no quedaba nadie en la sala sin ganas de fiesta y danza. El trío sabe como levantar paredes de ritmo revestidas por infecciosas melodías, una voz que remite a cierta oscuridad y llena de matices, a lo que hay que sumar una energía imparable y contagiosa que no deja piedra sobre piedra. Macizos y positivos.


Y aún nos quedan dos jornadas que prometen. No se lo pierdan que esto sólo ocurre una vez al año. ¡Salud!


Manolo D. Abad
Palabras clave Festival de Cine, 2012