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Vicente Aranda y Carmelo Gómez, dos vidas dedicadas al cine en el FICX

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Carmelo

Vicente Aranda "El cine se ha vuelto muy voluntarista y yo ya tengo poca voluntad"

Carmelo Gómez "haré teatro hasta que me quede mudo"


Tenía excusa para no hablar demasiado en la gala de inauguración, una disfonía de la que se está rehabilitando, pero en el encuentro con los medios Vicente Aranda ha hablado y mucho de cine, eso sí flanqueado por Sara Majarín autora de 'Una vida de cine, pasión, utopía e historia. Lecciones de Vicente Aranda'. "Tenía que ser una mujer" quien escribiera un libro así, ha dicho el director del festival Nacho Carballo, en clara referencia a la consideración de Aranda como un director de actrices.

Prologado por Victoria Abril en forma de carta de amor y Ana Belén, el libro es un repaso por cada uno de sus trabajos cinematográficos en el que la autora ha buscado extraer aspectos humanos, deteniéndose sobre todo en reflexiones del director en los temas capitales en su cine; la infidelidad, los celos, los triángulos amorosos… La obra es "una declaración de intenciones y una lección de cine", ha dicho Aranda. Que añadía en referencia a uno de los subtítulos del libro que "la pasión es irrenunciable, le hace a uno más sabio".

Vicente Aranda con 87 años recién cumplidos guarda en el cajón 6 guiones, afirma que ya no se verán convertidos en películas. "Uno porque es muy caro y otros porque necesita muchos actores". "El cine se ha vuelto muy voluntarista y yo ya tengo poca voluntad" afirmaba el veterano director que tiene 25 películas en su trayectoria y entre otros trabajos varias series como la de El Lute o Los jinetes del Alba, en cuyo rodaje se produjo el tan fructífero encuentro con Victoria abril y Jorge Sanz, por cierto rodada en Asturias.

"Hoy sería imposible hacer películas como Carmen o La Pasión turca, con presupuestos muy por encima de lo corriente hoy donde el equipo es escasísimo y debes arreglarse con muy poco" concluía el realizador catalán.

Este domingo se proyecta a las 5 en la sala 4 Vicente Aranda, 50 años de cine, dentro del apartado de Gran Angular. Habrá presentación y encuentro con los directores del documental y con su protagonista, Vicente Aranda. El pase del documental se repite en el centro municipal Gijón Sur el lunes a las 20:00 horas.

CARMELO GÓMEZ, PREMIO NACHO MARTINEZ

Coincidía el veterano director con la afirmación que poco después escucharíamos de boca de Carmelo Gómez. "Yo no tengo energía para trabajar como se hace hoy día, con tan poco", o "empezamos a que nos llegue o no se puede" afirmaba el flamante Premio nacional de cinematografía Nacho Martínez, refiriéndose a lo escaso o nulo de los presupuestos en el cine hoy día.

"Dejar el oficio me va a producir un enorme dolor" decía casi con resignación aparentando una enorme tranquilidad "si ya no eres necesario déjalo" añadía para a renglón seguido afirmar que le llama la docencia o el campo, como cambio de oficio.

Eso sí poco después aseguraba que "haré teatro hasta que me quede mudo". El teatro es libertad expresiva, en donde el espectador ve lo que necesita sin que haya que guiarle, el intérprete no está para favorecer lo que la técnica exige como ocurre en el cine donde muchas veces las esperas al servicio de la técnica se hacen interminables para los actores.

Al actor que ha participado en más de 30 películas le gusta hablar del cine como arte y cada vez menos como entretenimiento, dice que se ha puesto de moda no hablar de él de otra manera. Por eso no cree en el mecenazgo, una práctica que parece querer extenderse como fuente de financiación. No funcionará porque el inversor quiere recuperar su dinero y lo invertido en el cine raramente se recupera, ha afirmado, a no ser que sólo se le considere como producto de entretenimiento, y esto hace que el cine pierda su identidad.

Palabras de Carmelo Gómez a quien afirma, cada vez le gusta menos hablar de sí mismo, pero que sí se atreve a confesar que el oficio le ha aportado muchísimo por las experiencias vividas o los lugares conocidos y que la interpretación le ha llevado a "superar cualquiera de mis sueños"