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Luis Marías: detrás del Fuego

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luis marias

Por Carmen Díaz-Faes 

Luis Marías, guionista con callo televisivo (Farmacia de guardia, Ana y los 7) y director de largometrajes de título enigmático como "X" (2002), vino desde Bilbao a comer queso cabrales y de paso presentar Fuego, una valiente película sobre las víctimas del terrorismo que, lejos de adscribirse a ideologías, pretende retratar el sufrimiento que provoca la violencia.

Fuego es metáfora del odio, la ira y el rencor que padece Carlos, el protagonista de la película, tras ser víctima de un atentado terrorista en el que muere su mujer y su hija queda mutilada. ¿Es Fuego una película sobre la venganza y sus consecuencias?

La venganza es el punto de partida, pero habla sobre las consecuencias que tiene un acto violento. Como has contado, él sufre un atentado terrorista, pero sale ileso mientras su mujer muere y su hija de 10 años se queda sin piernas. Lo que trata de reproducir el protagonista, por medio del ojo por ojo, es el mismo esquema, ejecutar esa venganza de un modo cíclico, como una rueda que gira y se repite. Como espectadores, vemos cómo Carlos da la vuelta a la historia, adoptando el papel del etarra que le puso la bomba y ejecuta su plan haciendo daño a sus víctimas, pero también a la gente que más le importa y más le quiere. Por eso se llama Fuego la película: el fuego empieza con una llama que prende y no la puedes dirigir, no la puedes controlar y se puede volver perfectamente contra ti, contra tu entorno, tus familiares… Esa es un poco la idea de la película, no trata sobre la venganza, sino sobre las consecuencias del odio.

Entonces, Carlos recurre a la violencia como analgésico, en busca de una cura ante la ineficacia de todos los tratamientos psicológicos a los que se ha visto sometido. ¿Pero es la violencia una buena solución para liberarse de todos sus fantasmas?

No, eso es una de las cosas que nos muestra la película. Uno de sus valores es que vemos con nuestros propios ojos la bestialidad y la salvajada que puede acarrear el odio y la venganza. El personaje de Coronado lo que quiere es curarse de ese odio, de ese dolor que tiene dentro, lo ha probado todo y ya no sabe cómo arrancárselo. En su locura, alcanza tal grado de excitación que la venganza se convierte en el único medio para librase de ese odio; pero inmediatamente se da cuenta de que no, de que nunca conseguirá recuperarse, nunca se curará del todo. Asumir eso le empieza a ayudar a entender a los demás, a vivir en su entorno familiar de otra forma. En el fondo, lo que está buscando es que le vuelvan a querer, y ese odio es lo que ha impedido que su hija le quiera como debería quererle, que el resto del mundo le pueda dar cariño. Por tanto, este personaje, al final, aprende todo lo que se ha perdido dejándose llevar por el odio.

Carlos no ejecuta directamente su plan, antes trata de ganarse la confianza de la familia del etarra. Pero cuando se topa con ellos descubre que no son el demonio que estaba imaginando. Eso le provoca contradicciones, porque su necesidad era deshumanizar al enemigo…

Sí, Carlos piensa que su asesino está en la cárcel y por tanto su mujer será una bruja odiosa y su hijo tendrá cuernos y rabo, pero se encuentra con gente que, de manera muy diferente, también ha sufrido las consecuencias de aquel atentado. El espectador puede entender fácilmente que debe ser muy duro ser la mujer de alguien que ha matado a ocho personas; el hijo, con síndrome de Down, que no sabe lo que ha hecho su padre y lo descubre… Son gente que ha sufrido mucho, no lo comparo, no es lo mismo, pero eso es lo que se encuentra él. Lo que Carlos busca son unos demonios, unos bichos a los que pisotear como arañas, pero lo que se encuentra es algo totalmente diferente y eso hace que su plan zozobre un poco. En él hay dos personas, una que quiere venganza y otra que quiere curarse, que no quiere hacer daño. El interés de la película está en mostrar esas dos caras: esos dos Carlos y el pulso que mantienen.

La película también se muestra valiente retratando las cicatrices de cada personaje, consecuencia todas de un mismo que continúa siendo tabú: la violencia de ETA. ¿Te habrías atrevido a rodar algo así hace 10 años?

Hombre, no puedo afirmarlo, porque aunque es una historia a la que llevo dándole vueltas hace algún tiempo, el tema ha salido cuando me he planteado hacer la película. Y, bueno, me he tenido que hacer hasta productor yo mismo para sacarla adelante. Lo que sí puedo decir es que hace unos doce años presenté a una importante productora de Madrid un proyecto algo distinto a este, una comedia, que algo tenía que ver con ETA. En ese momento me señalaron el arco de seguridad que tenían en la puerta y me dijeron que mejor les ofreciera otro proyecto. Eso sí que ha cambiado, yo creo que ahora no hay mayor problema en plantear este tipo de películas. Lo peor que puede pasar es que no te guste, pero esto no es una pistola cargada, es una película.

José Coronado lo borda, parece que le está cogiendo el gusto a estos papeles de tipo duro.

Tiene una voz y un físico que le favorecen a la hora de hacer de duro, sin embargo los que le conocemos desde hace años y seguimos su trabajo no dejamos de sorprendernos. Al cuarto o quinto día de rodaje se lo dije: "¡Joder, es que no sabía que eras tan bueno!". La cantidad de matices que nunca le habíamos visto antes es sorprendente: momentos en los que se muestra desvalido, que pide que le quieran… Todo en medio de una sobriedad interpretativa -que es su marca- que lo hace todavía más difícil. Es un trabajo de una precisión asombrosa. Estoy encantado con él.

La película se estrena en salas el próximo 28 de noviembre. Chiste fácil: ¿esperas que sea un bombazo en taquilla?

¡Ojalá! Pero siempre es muy difícil saber lo que va a dar de sí una película. Está claro que no es una superproducción, es una película pequeña y no va a llegar arrasando, pero esto es como echar los dados, nadie sabe cómo va a reaccionar el público.

Ahora una pregunta obligada a todo vasco: ¿Kortatu o La Polla Records?

Jajaja, creí que la pregunta iba a ser: "¿Qué tal estás comiendo en Gijón?". Hombre, ¡de Kortatu! De chaval era uno de mis grupos favoritos, eran muy cañeros, muy divertidos. La Polla era más jevi, más duro, Kortatu eran más cachondos.

¿Contento con el FICX?

Muy contento. La verdad es que desde que he llegado esta mañana, aparte de entrevistas, lo único que he hecho ha sido comer. Y eso que viniendo de Bilbao es algo a lo que estoy acostumbrado. Lo primero que he hecho nada más llegar -me lo debía- ha sido pedirme media ración de Cabrales, lo había estado esperando. A ver si mañana puedo visitar la ciudad con calma, hacía muchos años que no venía y, la verdad, no es peloteo, es que Asturias me encanta, la costa, el interior, es una tierra tocada por la mano divina. Asturias es preciosa, es una gozada.
Palabras clave Festival de Cine, 2014