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Neurosis reveladas

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neuroworld
Ningún aficionado al cómic desconoce el nombre de Miguel Ángel Martín, el talento detrás de personajes como Brian the Brain y obras como Surfing on the Third Wave, Rubber Flesh o la legendaria Psychopathia Sexualis. El reto de llevar al cine su particular universo es logro de Borja Crespo, productor y realizador de amplia trayectoria pero también periodista, agitador cultural y escritor con una acentuada querencia por los tebeos. El fruto de esta asociación ha dado lugar a un pedazo de auténtico cine independiente pero de ningún modo "indie". Una película que vibrará en los rincones más insospechados de tu cerebro.
Neuroworld es, antes que nada, un abanico de desarreglos emocionales…

BORJA CRESPO: Por ahí va la cosa. De hecho, un subtítulo que valoramos ponerle fue "Pequeño catálogo de EMOparásitos". Va de gente que requiere atención mediante el chantaje emocional. Los seres humanos somos bastante ruines por naturaleza.

La película es muy atrevida en el retrato de la amistad femenina, por ejemplo.
BC: La amistad de las protagonistas (que en realidad, como pasa muchas veces, no es tal) ha generado algunas opiniones apresuradas que han tachado la película de machista y misógina, pero la amistad viril tampoco queda muy bien parada, y eso es porque no es una película misógina sino directamente misántropa.

MIGUEL ÁNGEL MARTÍN: Yo, la verdad, no sé de qué manera puede ser machista una película protagonizada por dos mujeres independientes, que para nada dependen de los hombres y que tienen opiniones propias, discutibles o no; pero si lo fuera tampoco me parecería problemático. La ficción es ficción y en ella todo es lícito.

Una ficción muy de actualidad, cada vez más basada en el narcisismo.
BC: En Neuroworld es todo narcisismo y apariencias. El personaje de la youtuber, por ejemplo, es alguien con una vida gris y mediocre que necesita atención constante, y que si es necesario la va a liar parda para conseguirla. Las redes sociales han sacado a la luz estas conductas y en buena parte las han magnificado. Hoy hay gente que tiene más interés en colgar la foto de un postre maravilloso en Instagram que en comérselo. También se ve mucho en los conciertos, donde la gente está hablando y haciéndose selfies y dando el coñazo antes que disfrutando la experiencia.

MAM: En La cultura del narcisismo, de Christopher Lasch, ya se analizaba todo esto desde un punto de vista sociológico, y es un libro de los años 80, sencillamente vamos a más.

La película no es adaptación de ningún cómic en concreto sino una especie de compendio del característico "universo Martín"…
BC: Tomamos como punto de partida una obra de micro-teatro que habíamos hecho juntos, Super Pussies, que a su vez adaptaba una serie de tiras de Martín que se llamaba Fallen Angels. Yo tenía planeado hacer un corto con aquel material, aunque alguna productora ya nos había dado su negativa aduciendo que era… machista. La propuesta de Little Secret Film, que nos ofrecía total libertad, nos decidió a ampliar el guión, le incorporamos material de otros cómics de Martín, como el mismo Neuroworld que se había publicado en El Víbora, y así fue como empezamos a armar la película. La idea era manejar pocas localizaciones y pocos actores para cumplir los plazos de entrega. Rodamos todo en dos fines de semana.

Supongo que un guión así lo habría tenido muy difícil para prosperar siguiendo cauces convencionales.
MAM: Habría sido muy difícil. Antes habíamos movido proyectos similares y las respuestas llegaron a ser alucinantes. Una productora muy importante de Madrid leyó un guión nuestro y nos dijo que es que no defendíamos precisamente los valores cristianos, ¡ja, ja, ja! Hay mucha gente en el negocio del cine español -y esto lo digo con conocimiento de causa- que escribe sus guiones siguiendo las pautas de los manuales de Hollywood. Así no vamos a ninguna parte.

Vuestra colaboración se remonta a hace más de diez años, cuando revolucionasteis el panorama del corto con Snuff 2000.
BC: Un corto donde todo era verbal o sugerido, como en Neuroworld. Recuerdo gente que en aquella época venía y me decía: "¡Cómo te pasas, qué salvajada lo que le hacen a la tía!"… ¡Pero si a la tía no le hacían nada, si no se mostraba absolutamente nada!

MAM: ¡Ja, ja, ja! ¡Se lo imaginaban ellos, que son unos tarados! Hay mucha gente que tiene un montón de prejuicios en la cabeza. Prejuicios, miedos, inseguridades… Una bosta ideológica que algunas películas les hace expresar. Me parece asombroso que no se den cuenta de que la mierda está en ellos, no en ninguna película.

Ahí radica una de las diferencias entre Neuroworld y las historietas de Martín, que suelen ser más explícitas.

BC: Exacto. La imagen real es más agresiva y en pantalla me parecía interesante jugar con esa ocultación, dar un tono inquietante y perverso pero jugando con las elipsis, que la gente se encontrase con toda esa perversión en algún rincón de su cabeza.

Una perversión muy divertida, por otra parte.
BC: Claro, claro, el humor es clave. Cuando buscábamos actores, Marta Guerreras, la chica que hace de youtuber, leyó el guión y su primera respuesta fue que no, que no iba a hacer una película que ella no querría ver… El truco está en el tratamiento, en el contraste. La ironía aparece en la forma de la misma manera que los cómics de Martín tratan temas muy duros con un dibujo dulce y casi infantil. ¡Neuroworld es una comedia!

Queda claro que es una película ideal para la sección Géneros Mutantes de este FICX 52.

BC: Sí, yo creo que sí, y además estamos encantados de formar parte de una sección en la que conviven películas de Terry Gilliam, Jonathan Glazer o Julien Maury y Alexandre Bustillo. Estar aquí es todo un lujo.

¿Tenéis intención de seguir colaborando juntos?
BC: A mí me gustaría rodar Playlove, un guión ideado para cine que luego Martín convirtió en cómic. Eso está ahí. No es un proyecto caro, es una historia de amor que se retuerce y deriva en otros asuntos que no requiere demasiado despliegue. Quién sabe, la verdad es que Neuroworld está funcionando muy bien, parece haber encontrado a su público y la sensación es que está gustando a mucha gente.

MAM: Pues si hay que hacerle caso a Buñuel, y a Buñuel hay que hacerle caso, ¡eso quiere decir que algo hemos hecho mal!
Palabras clave Festival de Cine, 2014