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Sonata para violonchelo: el drama silencioso de la fibromialgia

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Amadrinada por la Tertulia feminista Les Comadres, la película Sonata para violonchelo, de la directora catalana Anna M. Bofarull, fue presentada ayer en la Sala 2 de los Cines Centro que colgó el cartel de “localidades agotadas”. Tras la proyección, su directora, acompañada por Marián Matachana, productora de la cinta, mantuvo un encuentro con el público en que explicó cómo planteó contar la historia de Julia, una talentosa violonchelista cuya vida sufre un vuelco al ser diagnosticada de fibromialgia
El filme, protagonizado por Montse Germán, Juanjo Puigcorbé, Jan Cornet y Marina Salas, fue muy aplaudido ayer por los espectadores, entre los que se encontraban unas cuantas personas aquejadas de esta enfermedad, quienes manifestaron haberse sentido identificadas con el tratamiento de la misma.

“Para nosotros era un reto abordar el tema de la fibromialgia a través de una ficción porque, pese a ser una enfermedad muy común que en España afecta a más de millón y medio de personas, no hay ninguna película a nivel internacional que trate sobre esta dolencia”, afirmó Bofarull, quien confesó que su propia madre padece esta enfermedad desde antes incluso de que ella naciese y por eso hacía tiempo que sentía la necesidad de hablar de ello.Incómoda para el espectador, que se introduce en la piel de la protagonista hasta llegar a sentir su angustia, Sonata para violonchelo aborda la incomprensión que padecen los enfermos: “Contar una historia que transmita angustia al espectador era todo un desafío. No queríamos hablar solo del dolor, sino lograr que quien la viese, consiguiese entrar y empatizar con alguien que sufre así, porque parte del drama de los afectados es que son muy incomprendidos por quienes le rodean.

Por eso, señalando los síntomas más que los orígenes porque aún no hay investigaciones concluyentes al respecto, lo importante era mostrar cómo la enfermedad condiciona sus relaciones personales”.Tal y como explicó a las preguntas de los espectadores, la profesión de Julia también era un elemento clave para la directora a la hora de plantear el relato: “La creación es parte importante de la historia. Quería un personaje complejo, que estuviese apasionado por su trabajo, y que, de pronto, se encontrase en esta situación que le hace plantearse tener que renunciar a su vida. Quería mostrar esa protagonista fuerte para quien la música es su forma de vivir y que no tiene más remedio que intentar adaptarla a la enfermedad porque para ella lo significa todo”.

Autora de documentales como Hammada, se enfrentó a esta ficción con el mismo rigor y respeto con que abordó sus anteriores trabajos: “Siempre que he abordado un proyecto lo he hecho desde la investigación y el análisis, así que posiblemente el hecho de venir del cine documental haya influido en la forma en que he planteado en esta película”. Una cinta que, con la música como hilo conductor, narra un drama que atormenta a muchas personas en silencio.




Palabras clave Festival de Cine, 2015