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Christian Zübert mide la brecha entre ricos y pobres

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“La ficción es una buena manera de describir la realidad”. Así comenzó Christian Zübert la presentación a la prensa acreditada de, la película que esta noche clausura la 53 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón. La realidad que cuenta es “la enorme brecha que no deja de crecer entre ricos y pobres”.

Dos protagonistas: Tessa, alemana, profesional de éxito con una familia ideal, una casa ideal, una vida ideal. Y Elena, griega, sin trabajo, sin perspectivas, con novio y un bebé en camino. A pesar de lo que pudiera parecer, Zübert avisó que “no son una metáfora de sus respectivas nacionalidades, sólo son seres humanos. Ésta es una historia de ricos y pobres, de una familia acaudalada y su niñera, de cómo se comporta alguna gente rica con personas de menos recursos. Podría pasar en España o en Estados Unidos”.

El director relató que encontrar a las protagonistas de su sexto largometraje fue igual de desigual. “Tessa fue un auténtico reto porque al principio se muestra dura, fría, estirada… y no cae especialmente bien, pero en la película hay una transición que permite al público empatizar con ella y apoyarla. Para ese recorrido necesitábamos a una actriz que primero fuera distante y más tarde, cálida. Nos costó mucho encontrarla”. Hallaron a Tessa en Jördis Triebel.

El caso de Elena fue todo lo contrario. Chara Mata Giannatou, recién licenciada en Arte Dramático, fue la tercera actriz en pasar por el casting. “En ese momento nos dimos cuenta que el papel era perfecto para ella”.

En One Breath Elena no representa a Grecia ni Tessa a Alemania, “no son una alegoría de sus países”. Pero, ¿qué opina Christian Zübert de las relaciones entre ambos estados? “Pues no me ha gustado esa condescendencia del Gobierno alemán con el griego, es como si un padre riñera a su hijo porque ha sido irresponsable”.

Palabras clave Festival de Cine, 2015