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Historias que se atan en corto

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CORTOS
Sofía Quirós (Selva), Ramón Lluís Bande (Aún me quedan balas para dibujar), Pablo Hernando (Salió con prisa hacia la montaña), Ramón Salazar (El domingo) y Luis López Carrasco (Aliens) hablaron esta mañana de sus cortometrajes, a concurso en la Sección Oficial del 55FICX.
Selva transcurre en una isla de Costa Rica, país de origen de la directora Sofía Quirós, y es un híbrido entre ficción y documental centrado en “la relación de sus habitantes con el mar” y “la exploración de ese universo atmosférico”. Su puesta en marcha tuvo un marcado aire de espontaneidad y con ella aprendió que “invertir tiempo no supone que el proceso vaya a ser libre”. Como única presencia femenina del conjunto, la directora negó cualquier obstáculo a la hora de rodar, porque crea “un equipo cercano”, aunque “cuando terminé Selva y estuve en Cannes, hombres y mujeres de mi generación consideraban incompatible que una chica joven y talentosa pudiera estar en círculos así”.

Bande, que hace doblete en el 55FICX al estrenar también en Rellumes el largometraje Escoréu, 24 d’avientu de 1937, confesó su interés en “relacionarse cinematográficamente con una pared” a través de su cortometraje. Aún me quedan balas para dibujar rescata la memoria de los presos de la cárcel de Cangas del Narcea durante el franquismo, a través de los dibujos personales que aún se mantienen en sus paredes. Con este proyecto le interesó “fijarse en los detalles” para “establecer un ejercicio de narración” y generar así “un relato de los muchos posibles que hay en ellas”.

Por su parte, en Salió con prisa hacia la montaña, Pablo Hernando relata la historia de “un hombre que siente un impulso irrefrenable de salir a caminar”. El director, a quien el pasado FICX dedicó un foco, pretendía con el relato “encapsular una emoción muy concreta, un tipo de arrepentimiento y rencor hacia uno mismo”. Como ya hizo en su episodio de Esa sensación, en este cortometraje prescinde de los diálogos, porque después de Berserker prefiere “buscar algo que funcione sólo con imágenes”, aunque reconoce que “es más fácil que salga así en formato corto”.

Ramón Salazar concibió El domingo como parte de la construcción del largometraje La enfermedad del domingo, que se estrenará en febrero. En él cuenta “el día que marca la vida de su protagonista”. Aunque “tenía intención de incluirla en el proceso de montaje del largo”, finalmente decidió que la secuencia fuera una pieza autónoma de ocho minutos. Con el proyecto conjunto, Salazar quería “dejar lo coral y centrarme sólo en dos personajes”, pero mantiene como seña de identidad autoral “la huella que deja la madre en los hijos a lo largo de su vida”.

Para finalizar, Luis López Carrasco incidió en el proceso de Aliens, un cortometraje que parte de la figura de Tesa Arranz, cantante de Los Zombies. Seducido por su relato “iconoclasta, delirante y trágico”, decidió dedicarle una pieza. “Encontramos una relación entere sus dibujos de extraterrestres y las personas que conoció en los años 80”, marcas de una vida “tumultuosa y trepidante”. A diferencia de sus obras previas, de corte más experimental, Carrasco decidió poner en marcha “una puesta en escena más sencilla” como necesidad ante la personalidad de Tesa. También intentó plantear su concepción de una forma “poco invasiva” para la artista, para crear “un ambiente cálido”. Así, obtuvo una total disponibilidad a la hora de contar con su casa y sus materiales durante el rodaje.

Sergio de Benito

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Palabras clave Festival de Cine, 2017