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El hombre y la tierra

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23novvermu
Ramón Lluís Bande (Escoréu, 24 d’avientu de 1937) y Ben Russell (Good Luck) hablaron esta tarde de sus trabajos en una nueva entrega de Los Vermús Toma 3 del FICX.
Además de compartir la sección Rellumes, ambos documentales coinciden en mostrar un vínculo entre el cuerpo humano y la tierra, que cada propuesta refleja de un modo singular. En el trabajo de Bande, las imágenes de una exhumación se mezclan con el relato oral del pasado. “Un tiempo se solapa con el otro mientras se va conociendo la historia de ese crimen”. Así, los años 1937 y 2017 quedan plasmados como un único continuo temporal. Los intereses fílmicos de Russell también se sitúan bajo tierra, en su caso en dos minas de puntos geográficos tan opuestos como Surinam y Serbia. “Como el tiempo es mi sujeto principal, quería pensar qué significa vivir enterrado”.

Otra coincidencia entre ambas películas es dotar al presente de un tinte atemporal. Para Bande, “cuando intentas unir dos fechas distintas, con un registro riguroso del presente, se demuestra que no estás hablando del pasado”. Una inquietud que ya desarrolló en sus obras previas, y que refleja “cómo estos dos tiempos forman parte de un presente continuo político e histórico, sin cerrar”. Tras casi dos décadas de carrera, Russell considera que “al principio no entendía el presente con un sentido global”, pero que ahora quiere centrarse en “acciones que ocurren de manera simultánea, conectadas con nuestra cultura y nuestros cuerpos”.

En los títulos de las dos obras hay una misma idea de destino, asociada a realidades que los autores conocen bien. El de Good Luck alude “a la suerte que necesitan los mineros en su trabajo, pero también a la de haber nacido en un lugar o en otro”, mientras que Escoréu, 24 d’avientu de 1937 recoge el lugar y fecha precisa en que cambiaron las vidas de los cuerpos ahora exhumados. Aunque Russell no proceda de Surinam, vivió allí y regresa con bastante frecuencia. De forma opuesta a otros de sus trabajos, esta vez buscaba “mirar a los mineros como seres humanos, no como sujetos culturales”. En Serbia, únicamente consiguió acceder a la mina gracias a los contactos de su productora croata.

Para finalizar, ambos directores definieron su relación con el oficio. Bande cuenta que su proceso de apertura autoral fue “gradual”, y que la primera decisión para considerarse cineasta fue “renunciar a la cinefilia”, porque pretende “que sea la propia realidad la que dicte cómo ser filmada”. Yendo más allá, Russell aseguró que “no me considero cineasta aunque haga películas”, porque aún no ha logrado resolver “la relación entre la realidad y cómo filmarla”, una sensación de construcción total en el cine que asocia a Buñuel y Dalí con Un perro andaluz.

Sergio de Benito
Palabras clave Festival de Cine, 2017