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Ugo Broussot: “Sólo con los títulos de las películas de Vecchiali podría escribirse una historia de amor”

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UGO
Los actores Astrid Adverbe, Ugo Broussot y Bruno Davézé repiten en la troupe de Paul Vecchiali en Train de vies ou les voyages d’Angélique, regreso del legendario cineasta francés a la programación del FICX tras su presencia el año pasado con Les sept déserteurs ou La Guerre en vrac.
Ugo Broussot, recordado en el FICX por su presencia en la ganadora de la pasada edición En attendant les barbares además de por su trabajo con Vecchiali, mostró su rendida admiración al director al apuntar que “sólo con los títulos de sus obras ya podría escribirse una historia de amor”. Si en Les sept déserteurs ou La Guerre en vrac el intérprete francés tuvo que escenificar su propia muerte, en el rodaje simultáneo de la película presente le tocó encarnar el goce del erotismo, “algo mucho más fácil de hacer para un actor”, porque en contraposición a aquello, “es la vida”.

Cuando el año pasado el director visitó el FICX, contaba estar ultimando la película que ahora se presenta en Sección Oficial fuera de concurso, concebida en paralelo al título previo. Vecchiali escribió ambos proyectos para el mismo equipo, lo que finalmente se tradujo en un tiempo de rodaje conjunto de poco más de una semana. La clave de esta rapidez es el peculiar trabajo que el director francés lleva a cabo con sus actores, una cuestión a la par “gramática y sentimental”. En palabras de Davézé, para él todo se centra en “planos muy largos de una sola toma”, preparados durante un “trabajo previo muy importante”, para que en el momento del rodaje “todo sea inmediato”. Esto exige a los actores “estar siempre presentes”, aunque, lejos del perfeccionismo, al cineasta “le encanta que vayan pasando cosas dentro de la toma”.

A diferencia de la coral obra anterior, en Train de vies ou les voyages d’Angélique todos los personajes orbitan en torno a la Angélique del título, interpretada por Astrid Adverbe. Para la actriz, presencia fundamental en la última etapa del cine de Vecchiali, el peculiar método del cineasta la situó “en una situación muy frágil, sin mallas de seguridad”, porque “durante dos días y medio tuve que estar en todo”. Esto le supuso “vivir tres meses con el texto para saber que luego lo iba a decir como mucho dos veces”, algo comparable en sus palabras a “decir adiós a alguien que amas”. Su personaje, perfilado como ser libremente erótico, en la línea que el director lleva cultivando medio siglo, “fue definido por un crítico en Francia como una ninfómana”. Ella valoró que “de ser un hombre no se habría dicho así”, y que la escritura del cineasta cuenta con “una elegancia a través de la que cosas muy variadas pueden expresarse sin vulgaridad”.

El director de Femmes, femmes (1974), más productivo que nunca a sus 88 años, no pudo acompañar esta vez a sus intérpretes en Gijón, porque actualmente se encuentra moviendo en paralelo tres películas, las dos más recientes y la próxima que espera rodar. Además, apuntó Broussot, “ha escrito varios guiones este último año”, porque “el cine es su vida” y “mientras financia sus proyectos sigue escribiendo”. De momento, quiere que Train de vies ou les voyages d’Angélique sirva como recuerdo de otra de sus actrices, Simone Tassimot, fallecida el pasado mes de septiembre y a quien el equipo entero quiere dedicar estas proyecciones en el 56 FICX.

Sergio de Benito
Palabras clave Festival de Cine, 2018