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Agnieszka Podsiadlik: “La Polonia de Mug existe, pero no es la única”

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mug
Mug toma libremente dos sucesos reales: la construcción de una gigantesca estatua de Jesucristo en el pueblo polaco de Świebodzin y un caso mediático de trasplante de rostro.
A través de su combinación, se apunta hacia la influencia nociva del catolicismo en la sociedad polaca, reprimida y sumisa ante la omnipresencia de la religión. Un tema “muy importante y candente” en su país, que ha visto recientemente cómo una crítica explícita contra los abusos de la Iglesia, Kler, se ha convertido en un éxito de taquilla con más de cinco millones de espectadores. Mug no ha recibido ataques directos de la Iglesia, porque es “más metafórica, una suerte de fábula”, pero la crítica de su país se mostró muy dividida ante ella y los medios conservadores no fueron benévolos con su visión del asunto. Para Agnieszka Podsiadlik, protagonista de esta película que compite en la Sección Oficial del 56 FICX, esa Polonia cerrada y reticente a los cambios “existe, pero no es la única”.

En la película de Małgorzata Szumowska, su papel con más repercusión hasta la fecha, la intérprete polaca da vida a la hermana del protagonista, Jacek, un hombre cuya existencia en un pequeño pueblo cambia al quedar desfigurado en un accidente laboral. Según contó, la colaboración entre ambas comenzó con la “curiosidad mutua” de trabajar juntas, en un proceso para el que la directora otorgó a la actriz “mucho terreno” para terminar de configurar un personaje al principio solo bosquejado, que considera clave en la propuesta discursiva porque “tiene fuerza para apoyar a su hermano, pero no para cambiar su propia vida”. Una mujer sin nombre en la película, cuya motivación “está canalizada en cumplir roles con su hermano, como los de madre o enfermera, pero nunca en sí misma”. De esta relación ella obtiene “aceptación y comprensión”, aunque ambos pertenezcan a mundos muy distintos.

Antes de pasar por el 56 FICX, el film se estrenó en la Berlinale, donde las reacciones fueron “muy espontáneas, con risas y silencios muy fuertes”, a diferencia de la “mucha seriedad” que recibieron en Polonia, donde el público recibe “un reflejo de su sociedad cercano y no muy agradable”, una reacción que valoran como “buena, porque genera mucha discusión”. Ahora, tanto la actriz como desde la distancia su directora, se muestran “felices y entusiasmadas” por el primer contacto de este retrato de la Polonia conservadora con el público español.

Sergio de Benito
Palabras clave Festival de Cine, 2018