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David Hernández: “No todo vale cuando narras”

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david hernandez
David Hernández y Álex Penabade, director y productora de La felicidad de los perros, presentaron hoy su película en Una Mahou con… del Toma3.
Tras una dilatada experiencia como director de fotografía y cortos, la película es el primer largometraje de Hernández, que tardó “casi tres años” en llevar a cabo el rodaje. En un singular proceso de producción con su compañía Adarme Visual, el guion empezó a ser filmado cronológicamente y por fragmentos. Al ver que lo que obtenían les agradaba, Hernández y Penabade comenzaron a buscar financiación externa para poder completar la película, pero al ver que no llegaba continuaron poco a poco usando el mismo método. Así, aunque pretendían inicialmente “un rodaje al uso”, al final consiguieron terminarla de este modo, en un proceso que el director define como “angustioso”, por “no saber cuándo íbamos a acabar”, pero a su vez les permitió “ir viendo cómo funcionaba la narrativa”, que “fue evolucionando mucho” hasta el resultado final.

La felicidad de los perros se aproxima a la amarga vida de un hombre que emprende un viaje incierto tras sucumbir a dos crisis convergentes: “por una parte, la económica; por otra, la interna”. Así, su proceso de búsqueda identitaria es el motivo principal del film. Para Hernández, “a veces las cosas sólo surgen de observar, hay que tirar de un hilo”, y apuntó que este punto de partida le surgió “al ver a un perro atado en una casa”. En dicha imagen encontró una metáfora en la que se centró para desarrollar al César de su película, evolución trazada desde “algo más luminoso” hasta el conocimiento de la oscuridad en la que se sumerge.

La opción formal de este debut, en blanco y negro, se caracteriza por agarrarse a la sobriedad mientras la vida del protagonista se deshace. Unos modos austeros que Hernández asocia a su pasión por “Dreyer, Ozu o Bresson”, grandes maestros de la contención, y piensa que realmente esto le “sale del alma”, porque “no todo vale cuando narras”, usando como medio desde el encuadre elegido hasta las localizaciones. Así, lamentó que la gran narrativa actual se centre más “en contar historias de forma estándar”, contra la experimentación formal de Antonioni, Bergman o Resnais en los 60, autores que ampliaban el alcance artístico de sus trabajos “a base de equivocarse”. Por eso, el director gallego se impuso como regla “no repetir un plano en toda la película”.

En palabras de Álex Penabade, como la única expectativa que tenían con la película durante el larguísimo proceso era “terminarla”, ahora encaran la positiva acogida que viven estos días como una satisfacción “nueva”. Después de su estreno mundial en la Competición Rellumes del 56 FICX, La felicidad de los perros participará en la Sección Oficial del Festival Márgenes a partir de mañana.

Sergio de Benito
Palabras clave Festival de Cine, 2018