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Nathan Silver cruza realidad y arte en The Great Pretender

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NATHAN
Nathan Silver, el director de The Great Pretender, a concurso en la Competición Internacional Rellumes del 56 FICX, presentó la película en Una Mahou con… del Toma 3 junto a dos de sus protagonistas, Keith Poulson y Esther Garrel.
Ambos actores son una de las dos parejas del cuarteto amoroso de esta “historia transatlántica” que “cruza realidad y arte”, en palabras de su director, neoyorquino cuya fascinación por Francia comenzó “cuando tenía quince años y quería convertirse en un poeta”. A partir de ello y la insistencia del cineasta en retratar la incomunicación, “más fácil de mostrar a través de personajes extranjeros o una lengua ajena”, desarrolló la historia para sus actores. Su idea es trabajar “con gente que conozco desde hace tiempo”, para seguir su “relación con ellos” a través del trabajo continuo, también por su tendencia a rodar muy rápido, aunque admite que no siempre resulta práctico por los compromisos de cada actor.

Poulson contó que conoció al director de Stinking Heaven (2015) “hace unos cinco años”, cuando desarrolló una serie de proyectos con él al mismo tiempo, porque “si tienes sintonía con alguien, sientes que puedes utilizarla para hacer una película totalmente diferente”. Del actor, figura muy vinculada a otros autores de la misma escuela neoyorquina como Alex Ross Perry o Ricky D’Ambrose, Silver valoró que “obtiene verdadero placer de trabajar en el cine”, factor que le parece fundamental porque le motiva “ver a la gente disfrutar” mientras filma.

Por su parte, Esther Garrel, hija del maestro francés y protagonista de su L’amant d’un jour (vista en el 55 FICX), apreció que en el origen de The Great Pretender hubo “un sentimiento muy familiar” que le hace “querer volver a trabajar con Nathan si me lo propone”. Sobre su salto al cine estadounidense, apuntó que le puso “muy contenta” trabajar al otro lado del charco, porque “la desazón y la incomodidad” de moverse lejos de su territorio de confort es “lo que más me motiva” de hacer películas, ya que “las personas somos más capaces de todo cuanto más lejos estemos de nuestro hogar”.

Antes de los últimos pases en el 56 FICX de The Great Pretender, que toma su título de la canción final de Las amargas lágrimas de Petra Von Kant (R.W. Fassbinder, 1972), una obra que “le afecta” especialmente, Silver se refirió con cariño a su estancia en Gijón, ciudad “encantadora”.

Sergio de Benito
Palabras clave Festival de Cine, 2018