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Davide Maldi: "Me interesaba mostrar la relación entre siervos y patrones desde el origen"

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mahou con davide maldi
El director de L'apprendistato, que participa en la Competición Rellumes del 57 FICX, habló de su película en Una Mahou con… del Toma 3.
Con su segundo film tras Frastuono (2014), el cineasta romano aborda un nuevo capítulo de una trilogía sobre la adolescencia. Mediante la figura real de Luca Tufano, un joven que se prepara para la servidumbre a través del mundo de la hostelería, Maldi pretendió "abordar el caso de alguien muy joven que es empujado al mundo laboral, en contraste con estos tiempos en los que la entrada se dilata". Para mostrar esta “relación entre siervos y patrones desde el origen" tuvo como inspiración un texto literario, "Instrucciones a los sirvientes, de Jonathan Swift".

La esencia de L'apprendistato está en un contraste que el cineasta definió como el existente “entre un chico de alma salvaje y la contención de esos ímpetus para servir a una persona". Para ello encontró un escenario real, el de una escuela de hostelería antigua en Italia, y lo fotografió “como una burbuja fuera del tiempo”, usando “una cámara digital 4K pero una óptica de los años 50”. Allí puso en marcha una historia desarrollada "sin actores y sin manipulación", en la que pretende acercarse a los adolescentes "sin imponer su visión adulta", o, usando un paralelismo muy presente en el propio film, "como si fueran animales salvajes".

A pesar de esto, Maldi rechaza ser definido como un documentalista, ante todo por su formación pasada como asistente y realizador de storyboards. Unas tareas que abandonó, porque "a veces el cine con dinero puede ser muy arrogante". Así, definió su proceso creativo como "un planteamiento de ficción que se convierte en documental según se realiza y luego vuelve a ser ficción en la postproducción". Aprecia este método por "dejar una puerta abierta a lo imprevisto", y con él pasó mucho tiempo "observando la dinámica de la escuela" para que "mi presencia y la de la cámara pasaran desapercibidas", porque "más allá de haber escrito una cierta escena, me interesaba lo desconocido que surgiera en ella". De este modo, subrayó que "si el encuentro entre lo que pienso y la realidad no se da, la película no puede hacerse".

En la obra de Maldi subyace el espíritu humanista de Ermanno Olmi, cuya Il posto (1961) fue “fundamental” en su proceso por “esa relación entre siervos y patrones”, un autor que además dirigió su propia mirada al contexto de una escuela de hostelería en Lunga vita alla signora (1987). De él también hereda un rigor que hace esperar con ansia la tercera parte de esta trilogía, un título que, después de haber mostrado la formación, “se centrará en el fracaso”. Antes, hoy viernes a las 22:15 en los Yelmo, último pase de L’apprendistato dentro del 57 FICX.

Sergio de Benito
Palabras clave Festival de Cine, 2019