Tenemos que hablar de Kevin, de Lynne Ramsay
Dirección Lynne Ramsay
Guión Lynne Ramsay, Rory Kinnear. Basado en la novela de Lionel Shriver
Montaje Joe Bini
Productor Jennifer Foz, Luic Roeg, Robert Salerno
Directora de fotografía Seamus McGarvey
Música Jonny Greenwood
Intérpretes Tilda Swinton (Eva), John C. Reilly (Franklin), Ezra Miller (Kevin adolescente), Siobhan Fallon (Wanda), Ursula Parker (Lucy), Jasper Newell (Kevin, 6-8 años), Rocky Duer (Kevin, niño)

Sinopsis
Eva pone a un lado sus ambiciones y su carrera profesional para dar a luz a Kevin. La relación entre madre e hijo es complicada desde los primeros años. Cuando Kevin tiene 15 años hace algo irracional e imperdonable a los ojos de toda la comunidad. Eva lucha con sus propios sentimientos de dolor y responsabilidad. ¿Alguna vez llegó a amar realmente a su propio hijo? ¿De cuánto de lo que hizo Kevin fue culpable su madre?
Si la novela de Lionel Shriver desmitificaba al incondicionalidad del amor materno sin dar una respuesta definitiva a los orígenes de la maldad en el seno de una familia acomodada, la adaptación de Lynne Ramsay despeja ambigüedades. Aquí no se debate si la madre ha educado mal a su hijo, sino cómo aprender a convivir en lo diabólico cuando mandan los lazos genéticos.
Eva aparece como una víctima que tiene que sobrellevar su culpa con dignidad, y esa mezcla de miedo, abatimiento y singularidad encuentran en el rostro demacrado de Tilda Swinton un cómplice perfecto. La película se plantea preguntas políticamente incorrectas (¿estamos obligados a querer a nuestros hijos? ¿cómo digerir el odio en la institución familiar?) sin temer responderlas. Ramsay amplía el campo de batalla transitado por su magnífica ópera prima, Ratcatcher (1999), para orquestar una sinfonía del horror en la que los saltos en el tiempo, asociados por un rojo dominante y un espectacular diseño de sonido, describen la génesis de la matanza de Columbine en la desesperación de una madre que ha cultivado a su pesar la semilla del Diablo sabiendo que la vida acabaría pasándole factura.
Centro Municipal Integrado Pumarín "Gijón Sur"
Localización
Descripción
El nacimiento de este centro integrado supuso dotar a la zona Sur de un conjunto de equipamientos que demandaba por su gran crecimiento urbanístico y rejuvenecimiento demográfico. Su arquitectura demuestra a las claras la noción de integración, pues comparte, en el mismo edificio, usos administrativos, deportivos (con pabellón y piscina) y socioculturales, en un gran complejo cívico que es ya una referencia para el barrio y, en algunos servicios, para toda la ciudad. Nuevamente la idea de coordinar y acercar a cualquier residencia todos los servicios descentralizados por el ayuntamiento, visibles en una destacada arquitectura
Dispone de: oficina de atención al ciudadano, concejalía de distrito, Servicios Sociales, biblioteca, Mediateca (12 puestos), sala de estudio (60 puestos), salón de actos, aulas, salas polivalentes, sala de exposiciones, pabellón deportivo, piscina, sauna, gimnasio, canchas de squash y cajero ciudadano
Espacios del Centro Municipal Integrado Gijón-Sur
| Espacio | Puestos y aforo |
|---|---|
| Salón de actos | 350 |
| Aulas 1 a 5 | 20 |
| Aula 6/7 | 70 |
| Sala de estudio | 60 |
| Biblioteca | Adultos: 25 Infantil: 25 Lectura de prensa: 32 |
| Mediateca | 12 |
| Sala de exposiciones | 180 m2 |
| Piscina | Vaso grande: 104 usuarios máximo. Vaso pequeño: 25 usuarios máximo. No hay graderío. |
| Polideportivo | Grada: 300. Pista: en caso de eventos en pista hasta 700. |
| Gimnasio | 26 |
| Sauna | 4 |
| Canchas de Squash | 4 (2 pistas) |









